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lunes, 19 de mayo de 2014

De censura, crímenes, política y cine



Definitivamente puedo ya decir que soy una víctima más de la censura en las redes sociales. Sí, a raíz del asesinato de esta semana en León, mucho se ha hablado sobre la posibilidad de censurar Facebook y Twitter. O mejor, las opiniones que los usuarios vierten en dichas redes sociales. Está claro que los políticos aprovecharán cualquier excusa para victimizarse y convertir un crimen en una nueva arma contra la libertad de expresión. Pero a mí no me ha hecho falta ir tan lejos.

¿Rouco Varela o Paco Clavel?
Porque la censura de la que soy víctima no es de cariz político, no, aún no me han enviado los hombres de negro a la puerta de mi casa (les costaría mucho subir hasta aquí arriba). La censura de la que os hablo es de carácter sexual. Y no, tampoco es que Rouco Varela haya conseguido por fin llevar a cabo su cruzada inquisicional contra los gays. Es que Facebook censura cualquier link que contenga la palabra sexo. Es más, a un amigo mío neozelandés le han censurado su página por publicar fotos con su novio enseñando el culo y con máscaras de unicornio (no me preguntéis por qué, hay gustos y fantasías para todos). 

Pero a lo que os iba. Facebook no me permite publicar links a mi otro blog, el que escribo sobre cine y televisión, porque tuve la osadía de escribir una entrada sobre la serie de televisión “Masters of sex”. Y claro, no se me ocurrió otra cosa que introducir las palabras sexo y vende en el título. Sí, diréis que me lo estaba buscando, pero vamos, en el año 2014, con las barbaridades que aparecen en la web cada día, que te bloqueen una inocente dirección por algo así… Y no será por falta de escribirles quejas, que ya debo ir por la décima o así, pero claro, ni se molestan en contestar. En fin, que aquí tenéis el link con mi blog para que disfrutéis de la última entrada, en la que profundizo sobre la metáfora política implícita en la peli “Snowpiercer”, recién estrenada: http://www.robmadrugada.esy.es/snowpiercer/


 

Resulta que una nueva glaciación ha dejado a los últimos supervivientes del planeta atrapados en un super tren que nunca para y que ejecuta una vuelta al mundo cada año… Suena a tontería, ¿verdad? Lo que ocurre es que dentro de ese tren se reproducen todos los errores que la raza humana ha cometido a lo largo de su historia, empezando por la división entre clases sociales, ricos y pobres… Desembocando en una sociedad en la que incluso las revoluciones están promovidas por el propio gobierno… Interesante, ¿no creéis? A mí eso de que un gobierno pueda ser tan claramente injusto y represivo para que sus gobernados acaben rebelándose para así completar el necesario equilibrio de dominio y exterminio me resulta sospechosamente familiar…


Carmen Machi
Lydia Bosch
Adriana Ugarte
Porque, ¿qué me decís del asesinato de Isabel Carrasco? Cuando me enteré de la noticia (al de pocas horas de cometerse el crimen, últimamente estoy muy conectado…) pensé: “ya está, esto ha comenzado. Esta es la primera. ¿Qué pasará ahora?” Luego resulta que todo era un oscuro crimen de carácter personal con venganza, celos, rencillas, quizá infidelidades, camelleo de droga, armas robadas a yonkis, ex policías que pasaban por allí, sargentos de policía sospechosamente trasladados a la misma ciudad donde se habían comprado las pistolas, otra policía (esta vez municipal) con supuesto “amigueo íntimo” con una de las asesinas… Vamos, que aquí hay materia de culebrón auténtico. No sé qué está esperando Antena 3 para sacar la miniserie. Yo ya la veo venir: Carmen Machi, Lydia Bosch, Adriana Ugarte… Y no nos olvidemos. Por mucho que nos hayan querido confundir y hayan querido implicar a la izquierda y a los escraches en el asunto, la realidad es mucho más burda: una señora del PP que trabajaba para una diputación del PP y era amiga de la presidenta de esa diputación del PP (aparte de hija de una policía nacional), es despedida por esa gran señora del PP que acumulaba 13 sueldos y numerosos cargos directivos en lo público y lo privado. Entonces la primera señora del PP se vuelve (presuntamente) loca, desarrolla (presuntamente) un odio patológico hacia la segunda señora del PP, que contagia (presuntamente) a su madre y entre las dos urden (presuntamente) un plan de dos años hasta conseguir asesinar a la segunda señora del PP. Vamos, yo aquí los escraches y la izquierda no los veo aparecer por ninguna parte. Pero claro, si en “Snowpiercer” los gobernantes consiguen hacer creer al populacho que son ellos los que están preparando una revolución cuando la realidad es muy distinta… ¿Qué no conseguirán los políticos de nuestra realidad? Sobre todo ahora que ya están viendo las orejas al lobo y ven peligrar su omnipresente bipartidismo con sus prebendas y privilegios… Si queréis saber cómo acaba esto tendréis que entrar en mi otro blog en el más puro estilo crossover de los cómics Marvel o de las series de moda (vamos, algo así como que la familia Alcántara aparezca en “Amar es para siempre”)… Porque la realidad, definitivamente, no es como nos la están contando. 



jueves, 27 de febrero de 2014

Yo también quiero ser infantona


Juez Marlaska... elegante
Bilbao. Año 6 d.c. (después de la crisis). Lo he decidido. Este año no pienso hacer la declaración de la renta. Me niego a pagar impuestos. Y si alguien me pregunta o me reclama ya tengo la respuesta adecuada: no me acuerdo. O quizá mejor: no me consta. O hasta es posible un simple: no lo sé. Y claro, cuando me pregunten a qué viene tanta imprecisión y desmemoria yo contestaré: es que mire usted, señor juez, yo soy un hombre enamorado y como tal sólo puedo hacer lo que me dicte el amor… Y claro, llegados a este punto mejor me invento un amante, porque no le voy a cargar el muerto a mi sufrido marido. Mejor les digo que me eché un amante, que me tenía sorbido el coco y que fue él quien me recomendó no pagar impuestos. Y claro, yo, como hombre enamorado (con carrera universitaria y un currículum profesional bastante bueno, todo hay que decirlo) siempre hago lo que me diga el hombre que me sorba… el seso. Está claro que el señor juez (que probablemente será Ruz, Bermúdez, Marlaska o incluso Garzón, al que restaurarán en su cargo debido a la importancia de los hechos juzgados) se mostrará muy comprensivo, el fiscal entenderá perfectamente mi situación e incluso el jurado popular simpatizará con mi situación de pobre hombre enamorado…


Lo que no sé es qué me pondré para el paseíllo. Porque claro, yo, al no tener ancestros aristocráticos, no me libraré de la humillación pública. Aunque ahora que lo pienso, mi añorado amigo Álvaro (de la universidad) siempre me llamaba “el Duque”. Y eso era mucho antes de los tiempos del estupendo Miguel Ángel Silvestre. Era por Bowie, creo recordar. Sí, David. No, Beckham no, Bowie, David Bowie. Y no, no me parezco al cantante glam. Aunque es verdad que yo en los 80 era bastante andrógino… Total, que la aristocracia de mi título (y mi elegancia) igual me libran del paseíllo. Pero así y todo, a ver qué me pongo. Porque por muy eleganteperosencillo que quiera ir, a ver cómo cargo yo con las veintitantas botellas de agua que me tengo que trincar durante la declaración. Igual las cambio por cerveza. Así mis declaraciones irán envalentonándose según vayan cayendo las botellas. Y quizá incluso declare lo de mis cuentas en Suiza


Ah, ¿no sabíais lo de mis cuentas en Suiza? Es que, claro, lo de dar clases de inglés da para mucho. Y no digamos de los años que trabajé en la tele, que eran los de la bonanza (y me acabo de enterar que en cierto programa en el que trabajé, una productora super ñoña pagaba en algunos viajes las dietas al equipo en… coca. Y yo que siempre pensé que esas cosas eran parte de la leyenda de la televisión… ¡Y mira que era ñoña!). Total, que yo llevo años trasladando mis pequeñas fortunas a Suiza porque a mí todos mis amigos del PP (ya sabéis que tengo muchos) me decían que Zurich era una colonia de Castilla-La Mancha, vamos, algo así como Ceuta o Melilla pero en Europa. Y claro, si yo me creo lo de no pagar impuestos cómo no me iba a creer lo de la colonia (aunque yo siempre he sido más de perfume). Así que mi caso pasará a llenar los tabloides y los programas de debate (de Intereconomía al Intermedio, me muero de ganas de ver cómo lo cuenta el Gran Wyoming). Y claro, se alargará en el tiempo como pasa siempre en este país. Sobre todo cuando salga a la luz que también hacía donaciones ilegales a partiditos políticos de poca monta, que luego a su vez me daban estupendos contratos para darles clases de inglés con dinerito público (que me pagaban en negro, claro, y de la caja B)… Así que ya podemos ir pensando en el nombre que va a llevar este caso (que se prolongará en el tiempo hasta que prescriba), que mezcla no sólo aristocracia y corrupción sino dinero público, cuentas en Suiza, pagos en negro, cajas B y donaciones ilegales a partidos políticos. Vamos, lo de cualquier historia de este país de pandereta y cuchufleta… ¡Ah! ¿Y os he contado lo de los cursos inventados con alumnos fantasma para que la Patronal (ese ente abstracto cual cuadro de Kandinsky) se sacase unos cuartos, la pobre (eso me lo recomendaba mi amante también y yo no me acuerdo o no me consta). Claro que esto, si me lo recuerda Garzón durante el juicio le espetaré: “Me está usted casi ofendiendo, señoría…”

Mary of Scots
Me muero de ganas de ver la explicación que da la Cospedal de todo esto en el Telediario de La 1 (a través de pantalla de plasma, claro). Y a la trama podíamos llamarla… ¡el caso Duque! Es lo que tenemos los rojos, que nos pierden los títulos nobiliarios… Y si no que se lo digan al marido de la Duquesa de Alba, que igual acaba de rey consorte de Escocia… 

martes, 8 de octubre de 2013

Esto no hay por dónde cogerlo...


Bilbao. Año 5 d.c. (después de la crisis). ¿O debería decir año 1 d.r. (de la recuperación, PP dixit)? El problema es que eso de la recuperación tiene menos credibilidad que cualquiera de los cómics que leía yo de pequeño… Vamos, que no se lo creen ni los niños que han estado en huelga durante tres semanas en Baleares para oponerse a las pataletas de ese partido que todo lo puede, todo lo gobierna y todo lo destroza, esos mismos a cuyos padres ya han amenazado con quitarles la custodia por no llevar a sus hijos a la escuela... Realmente Aznar se lo montó muy bien, nos atrapó a todos con las malditas hipotecas sobredimensionadas para que ahora nadie se atreva ni a respirar (o casi nadie, a pesar de esa “mayoría silenciosa” que tanto les gusta mencionar). Y así, ellos, los omnipotentes, los que todo lo controlan (la moral, la banca, la empresa, la justicia, el gobierno, las zanjas todavía con muertos sin identificar…) están rediseñando este país a imagen y semejanza de la ideología del régimen. ¿Que de qué régimen hablo? ¡Hombre, pues del régimen! El suyo, el que nos dejó a la cola de Europa y ahora vuelve a hacerlo. El de la doble moral que no quiere el divorcio pero ellos qué bien se divorcian, el que no quiere el matrimonio gay pero ellos qué bien se casan, el que no quiere el aborto pero ellos cómo abortan cuando les conviene… El de un país en el que sólo puedan estudiar los hijos de los ricos, en el que sólo tengan atención sanitaria adecuada los españolitos de bien, en el que todos los cargos de poder estén ostentados por amigos y familiares (que se llevan unos sueldos tan sobredimensionados como las hipotecas antes mencionadas)… Vamos, una España, grande y libre... A su manera. Y mientras tanto, los ciudadanos de a pie aferrados a sus hipotecas, esperando, quizá soñando, que alguien inicie la revolución, que alguien haga justicia y que los Bárcenas, los Malaya, los Fabra, los Cospedal, los Mato, los Barberá, los Camps, los Rajoy, los Aznar, los Urdangarín (y tantos más, no me caben aquí) acaben en la cárcel con la pena que les corresponde, unos por corruptos, otros por nepotismo y todos, todo, por MENTIROSOS…

   

Antes mencionaba los cómics que leía de pequeño. Y es que me acabo de enterar que ha muerto uno de los artistas que más sueños nos proporcionó a los de mi generación con sus portadas de cómic: Antonio Bernal Romero. Su nombre no os sonará, pero en cuanto veáis algunas de sus cubiertas seguro que os traen recuerdos de niñez. Porque no solamente ilustró las del Capitán Trueno, el Jabato o el Corsario de Hierro, sino también muchas de aquellas novelitas ilustradas publicadas en la colección Joyas Literarias Juveniles. Que realmente hacían honor a su nombre, porque eran auténticas joyas y a muchos nos introdujeron en el mundo de la lectura y nos atraparon para siempre con aventuras clásicas como “La isla del tesoro”, “Los tres mosqueteros”, “La isla
©RM sobre la obra de Antonio Bernal Romero
 misteriosa” o “Sandokan”. Bernal Romero tenía 89 años y no he podido evitar hacerle un pequeño homenaje usando algunos de los personajes que creó para una colección de cromos adhesivos (era la moda entonces, si estabas a la última coleccionabas los adhesivos, si no, seguías con los de cartón) que aún conservo. Las maravillas de los escáneres, el photoshop y toda la tecnología digital que hemos adoptado con la naturalidad más pasmosa y que nos permiten de alguna manera realizar algunos de nuestros sueños de niñez, como el de colocar a todos esos personajes fantásticos en un paisaje a su altura…

Al contemplar estas portadas me he dado cuenta de lo mucho que necesitamos en estos momentos a un Corsario de Hierro que venga a impartir justicia a este país. O más bien a este mundo. Él, que defendía los derechos humanos y la honestidad a capa y espada, que enseguida simpatizaba con las causas perdidas, liberaba esclavos, salvaba a damiselas en apuros, derrocaba tiranos, desenmascaraba mentirosos... (¿os suena todo esto? parece una página de cualquier periódico, ¿verdad?) Qué diría el Corsario si de repente lo sacasen de una de sus viñetas para plantarle en la realidad pura y dura. O el Jabato o los tres mosqueteros, o Tom Sawyer, Huckleberry Finn o el mismísimo Capitán Nemo… Probablemente serían incapaces de entender cómo el mal se ha extendido de tal manera y se ha asentado en el poder (no sólo en este país, en casi todos) sin que casi nadie sea capaz de hacer nada para evitarlo… A Obama le crecen los enanos por querer la Sanidad universal mientras aquí, que la teníamos, se empeñan en quitárnosla… Cómo iba a consentir el Corsario que cientos de africanos muriesen en las costas de Lampedusa (ésas que tanto inspiraron a Visconti) mientras todos se lavan las manos y se echan las culpas mutuamente… Y al final para que los únicos que se puedan quedar en nuestra preciada Europa sean los muertos (claro, la repatriación de cadáveres sale muy cara a día de hoy…).

  

Recuerdo con nostalgia a Lord Benburry, el archienemigo del Corsario, un ex pirata convertido en lord gracias a los favores realizados al rey… Un malvado de los de manual, que lo mismo traficaba con esclavos que engañaba a desdichados para quedarse con sus tierras, que maltrataba a sus empleados, exprimía a los que habitaban sus tierras y vivía rodeado de lujo y desperdicio. ¿Cómo? ¿Que os suena? Sí, la verdad que es la descripción de cualquier banquero, político o macro empresario de los de hoy en día… Sólo que hoy estamos en el siglo XXI y el tal Lord Benburry vivía en el XVII. Y yo me pregunto, ¿dónde está nuestro Corsario de Hierro…?  


Lord Benburry en portada
  

  

jueves, 12 de abril de 2012

Tiempo de penitencia


©RM
Una imagen de Bilbao como si fuera Central Park
Bilbao 2012, año en el que claramente, se acaba el mundo. Y si no, no hay más que leer algunas de las noticias del día. Todo anuncia el caos: nos vamos a quedar sin sanidad pública, sin educación pública, sin pensiones, sin ayudas sociales para los parados, sin… ¿Ideas? ¡Eso lo último! Y para demostrarlo (y también para animar un poco el percal, que con tanta realidad nos va a salir moho en el cerebro) ahí os dejo una imagen que he creado para celebrar de una manera más lúdica esta aburrida Semana Santa que nos ha llenado, de nuevo, las calles de incienso, cera y tambores que parece que golpean el alma a su paso (probablemente ésa sea su intención). Tanta imagen sufriendo, tanta lágrima y tanta sangre… ¡Ya está bien! Así que pensé, ¿qué mejor que subvertir sus propias creaciones para dar a luz un Cristo que, a pesar de la cruz, sigue luciendo así de guapo, de sonriente y de “bien conservado”? ¿Os podéis imaginar una crucifixión más sexy? Yo, desde luego,
©RM
Incluso crucificado está guapo...
no. Por algo ésta es la que me he querido imaginar. ¿Se reconoce el rostro de semejante icono? Si en mi entrega anterior os traje a uno de los rubios más guapos de la historia, Alberto Durero, ahora os traigo a otro, nada más y nada menos que a Sir David Beckham. Cada uno tiene sus debilidades, qué le vamos a hacer. Y en época de penitencia, ¿qué mejor que “un poco de alegría” para el cuerpo?

Hoy voy a dar con esta entrada un paso más para hacer de vuestra lectura una experiencia más completa. Sí, ya no se tratará sólo de leer mis enajenaciones mentales y de recordar viejas series de televisión o películas casi desconocidas. Ni siquiera de recibir recomendaciones sobre series de televisión actuales. Porque a partir de este momento el blog va a ser ligeramente interactivo y os voy a ofrecer la posibilidad de escuchar música mientras tratáis de dar algún sentido a mis palabras. Es decir, que voy a ser vuestro Dj. Sólo tendréis que abrir los links que os doy (corta y pega) en otra pestaña y así podréis escuchar la música a la vez que leéis. Comencemos: 

 
Claro que, si os ponéis a ver el vídeo os vais a distraer de la lectura. Pero bueno, por ser hoy la primera vez y tratarse de un vídeo tan poético, os dejo que lo veáis primero y luego lo podéis poner otra vez para escucharlo mientras seguís leyéndome. Así que ahora, mientras movéis el pie al ritmo de la música de Camera obscura, os sigo contando. Que por cierto, todo tiene su sentido, porque si os fijáis en el título de la canción, es “Let´s get out of this country”. Y qué mejor manera de definir cómo me siento tantas veces: “Salgamos de este país”. A lo que yo suelo añadir, “de este país de pandereta”. Me explico en un segundo. 

¿A quién me recuerdan?
Las delicias de la Semana Santa. Aparte de las torrijas y las vacaciones, claro. ¿Pero aquí alguien se ha enterado de que estamos en el año 2012 y de que éste es un país aconfesional? Sin ir más lejos, el otro día salía yo de mi clase de yoga en el Casco Viejo y, como ya era de noche, para evitarme la subida a mi barrio por un sinfín de escaleras, fui a

coger el autobús a mi sitio habitual, junto a la iglesia de San Nicolás, justo en la entrada del Casco. Según me acercaba iba escuchando los tambores y mi alma se iba encogiendo. No por su lúgubre sonido (que también), sino porque ya me veía el percal. Toda la carretera tomada por una más de esas fantásticas procesiones macabras que asustarían al niño más atrevido. A mí desde luego, esos capuchinos del Ku klux Klan me aterrorizaban de pequeño. Y claro, con tanta procesión y tanto fervor religioso, pues lo que me temía: no había autobuses. De nuevo la sociedad religiosa triunfaba sobre la civil y se hacía dueña de sus calles. Así que no me quedó más remedio que coger el antiguo ascensor de Begoña (me encanta la torre que lo sustenta, es tan moderna en su antigüedad que me retrotrae de nuevo a mis mitos de la ciencia ficción, a esas civilizaciones deshumanizadas postapocalípticas con edificios oscuros y vigilantes…), salir en medio de la oscuridad del parque de Etxebarria (a esas horas no hay ni un alma por allí y la salida está muy mal iluminada) y abrirme paso hasta la civilización. Y yo todo el camino pensando: como me atraquen o me violen o algo, le voy a meter un puro a la Iglesia Católica que ríome yo de penas y penitencias
©RM
El ascensor de Begoña, edifico postapocalíptico...

Dice el obispo de Alcalá de Henares que los que creemos que sentimos atracción por los de nuestro propio sexo desde pequeñitos, para comprobarlo nos corrompemos o nos prostituimos o vamos a clubes de hombres… (como si todo esto fuera lo mismo, vamos) A lo que añade: “Os aseguro que están en el infierno”. Y se queda así, tan pancho, con sus faldones escarlatas y sus gorritos de fantasía, que ya los pillaran muchos travestis para sus shows nocturnos… Y lo peor no es que lo diga, al fin y al cabo todos sabemos ya lo rancios que son los prelados de la Santa Iglesia Católica. Lo peor es que lo diga en directo en la televisión pública. Sí, en pleno Viernes Santo y por La 2. Porque eso es lo realmente enervante, que un país declarado aconfesional desde la Constitución de hace más de 30 años, siga emitiendo una celebración católica por la televisión que pagamos TODOS. Ya lo decía ayer Elvira Lindo en El País: http://elpais.com/elpais/2012/04/10/opinion/1334074224_787532.html
Hoy el consejo de RTVE ha intentado criticar esas palabras e incluso investigar si son anticonstitucionales u homófobas. Pero claro, el PP y CIU han abandonado la reunión para no tener que ir en contra de la única ley que siguen al pie de la letra: la católica. Yo les recordaría a todos ellos dónde está realmente el infierno. El infierno está allí donde curas pervertidos llevan toda la historia abusando sexual y psicológicamente de niños indefensos.El infierno está allí donde monjas con ánimo de lucro roban bebés recién nacidos a sus madres y los venden sin escrúpulos. El infierno está allí donde una institución religiosa ha apoyado los crímenes del franquismo, allí donde su líder ha militado en las juventudes nazis, allí donde la inquisición asesinó y torturó a miles de personas… En fin, ¿hace falta aún alguna prueba más de dónde está verdaderamente el infierno? Y lo peor de todo es que a esta institución la seguimos pagando entre todos. Porque sí, independientemente de lo que pongas en la casilla de la declaración de la Renta, el gobierno le da a la Iglesia Católica cada mes más de 13 millones de euros. ¡¡¡Cada mes!!! Y eso en situación de crisis. Para que luego le pidas a un cura que haga un funeral en sábado o domingo y se niegue. Es que los pobres están sobrecargados de trabajo… Y nos quieren quitar la Sanidad y la Educación “porque hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Anda que no tenía temas de los que hablar el susodicho obispo en su homilía del Viernes Santo en lugar de dedicarse a
©RM
Por las calles de Bilbao se ven incluso palabras...
mancillar el honor de los gays. Pero mira que les quita el sueño este tema a los de su iglesia… ¿Por qué será? ¿Quizá porque nosotros vivimos como a ellos les gustaría vivir? ¿Quizá porque ya no nos resignamos a estar encerrados en un armario mientras ellos siguen allí escondidos tras sus modelitos de fiesta? (vamos, que sólo les faltan unos buenos taconazos…) Si esto no es homofobia, que venga Dios y lo vea. Yo por si acaso, cuando paseo por las calles de éste mi Bilbao ideal, si veo un cura o una monja me cruzo de acera, no vaya a ser que me contagien algo…